Nueva Web para Prodema

En I LOVE YOU hemos renovado totalmente la web de Prodema, dando un paso más en la estrategia de posicionamiento de su marca. En el diseño web hemos querido aportar la belleza natural y la creatividad con la que se reconoce a los productos de esta empresa.

Las nuevas fotografías, gráficos, audiovisuales, así como una reorganización de contenidos y una navegación más práctica, aportan un aspecto más actual y atractivo a la web. Y para dar la bienvenida, en la home, un spot muestra la esencia de Prodema: elegancia, naturalidad y belleza.

(Ver: www.prodema.com)

diseno-web-pagina-inicio-prodema

diseno-web-pagina-productos

diseno-web-pagina-proyectos-prodema

diseno-web-prodema-1

Book de Proyectos Prodema

Perdi_131216_MG_6177Perdi_131216_MG_6181Perdi_131216_MG_6189

Este Book de proyectos es una de las piezas gráficas que hemos diseñado en I LOVE YOU dentro del proceso de evolución de la imagen corporativa de Prodema. Un catálogo donde se muestra la gran variedad de proyectos que tiene esta empresa por todo el mundo. En la portada, con el fin de aportar personalidad al diseño, hemos recurrido al sentido del tacto, con unos acabados que simulan la textura de la madera y el musgo.

¿ES LA MARCA O EL CAFÉ?

Hoy, sábado, paseo por el centro de San Sebastián; es un finde cualquiera. De repente, a lo lejos, observo una cola que sobresale de la tienda de Nespresso. ¿Estará George dentro? ¿Matt Damon? ¿Regalarán cápsulas? Pues…no; para mi desgracia, ni George ni Matt, ni ofertas especiales. Es simplemente, Nespresso y su poder de atracción. Esta marca que ha conseguido revolucionar el sector e industria del café. Ese café al que pocos renuncian por la mañana, después de comer o por la tarde mientras charlamos con los amigos.

 

Pero…¿por qué tanto poder? ¿Es el café más rico que otros? ¿Más natural? ¿Tiene más cafeína? ¿Qué esconde cada capsulita que hace que miles y miles de personas sean capaces de aguantar colas para comprar sus diferentes variedades?

 

El secreto no está en el café; ni en su sabor; ni en su aroma. El verdadero secreto se encuentra en la construcción y desarrollo de una estrategia de marketing. Sin menospreciar la calidad del producto, la estrategia publicitaria que ha girado en torno a esta marca es digna de estudio: prescriptores mundialmente reconocidos y adorados (George Clooney y Matt Damon), una estética elegante y con clase; packaging con un diseño cuidado al milímetro. El espacio, el local, en coherencia con esa elegancia que transmite la gente cool de sus spots; personas de alto nivel adquisitivo.

 

En definitiva, Nespresso muestra un mundo aspiracional e idílico al que nos encantaría pertenecer…y nos lo pone al alcance de la mano. Todo ello, con un envoltorio embriagador y seductor; una imagen elitista que se repite cada mañana cuando ponemos en marcha nuestra cafetera, creando un ritual en torno al cual empieza nuestro día. Una estampa elitista, sí…pero que en la intimidad de nuestra casa, seguimos haciendo en pijama, recién levantados de la cama y sin maquillar. Casi-casi como los actores de los spots de Clooney y Matt. ¡Ah! Y, en la mayoría de ocasiones, ni siquiera es café…sino que elegimos la capsulita roja; sí…”descafeinato” (intensó, sí, pero descafeinado, para más inri).

 

POPEYE Y EL BRANDED CONTENT

¡Nooooooo! ¡Otra vez noooo! Eso es lo que pensaba yo cuando era pequeña y mi madre me ponía un plato de verduras en la mesa. ¿Qué obsesión tenía con el verde? Que ella estuviese cuidando su línea no significaba que yo tuviese que ingerir aquellos platos de hojas verdes, insípidas, sosas…¡Argggg! Con lo que me gustaban a mí los macarrones con tomate, las “cocretas”, los “happy meals”…¡ÑAMMMM!

Pues parece que no era la única; no. Todo indica que este odio hacia lo “verde-verdulero” ha sido común a lo largo de la historia entre los más pequeños de la casa. Y así lo constataron allá por los años 30 los productores de espinacas norteamericanos cuando detectaron el problema para llegar a los más jóvenes.

El sector, en lugar de lanzar una campaña de publicidad dirigida a las madres hablándoles de las bondades de su producto, apostaron por el branded content; por el contenido de marca que entretiene. Por una fórmula que hoy creemos revolucionaria pero que parece que tiene su origen durante el crack del 29. Y crearon uno de los personajes animados más conocidos del mundo: Popeye; el energético y fuerte marinero más divertido del mundo que conseguía esa fuerza gracias a las espinacas. Popeye luchaba contra diferentes enemigos, y para ello se alimentaba con espinacas, verdura que le proporcionaba una energía sobrehumana.

Popeye-branded content

La tira cómica de entonces triunfó entre los más pequeños. Todos aspiraban a tener la fuerza del tuerto marinero. Todos se reían con sus hazañas. Todos querían sus brazos. Pero, para ello, tenían que comer espinacas…

Hoy, mi madre me sigue poniendo “verde” en el plato. No es lo que más me atrae. Sigue siendo insípido. Pero si lo como…seré tan fuerte como Popeye. Y podré luchar contra los más fuertes de mi clase…Al igual que los productores de espinacas, que consiguieron competir contra los ricos macarrones; todo a base de entretener y seducir a los más jovencitos, dar argumentos a las madres y ofrecer un plato creativo, con salero y algo de aditivo llamado Popeye.

¿Por qué no apostamos las agencias y marcas por complementar la publicidad mal llamada “tradicional” (necesaria, no lo olvidemos) con la generación de contenidos que den un valor añadido a la marca? ¿Por qué no crear contenido novedoso y de calidad de carácter informativo, educativo o de entretenimiento que aporte, de verdad, a su público? Las marcas con mayor notoriedad ya han empezado…¿Te vas a quedar atrás?

La marca de la fruta prohibida: una historia de amor

 

Perdi_210314_004

Una historia de amor; una más. Juego de miradas; guiños de seducción.

Ella entró en mi vida poco a poco, sin hacer ruido, sin casi darme cuenta…

Todo empezó en la oficina de la agencia de publicidad donde trabajaba. Mis compañeros, todos ellos “sólidos profesionales” del marketing, comunicación, publicidad…me sugirieron que la probara. “Sólo” tenía que pagar por ella. Todos lo habían hecho antes.

Sin mucho convencimiento, di el paso. Me dieron varias a elegir; más finitas, altas, con más potencia, bajitas, de color…Pero todas tenían algo en común. Una historia, un relato, un “algo”… compartido. Era su esencia; un halo envolvente que me atraía. Un tacto agradable. Unas curvas sinuosas, bien definidas.

Me fui a casa con ella. Me acosté mientras la miraba. Y me desperté a su lado, con su voz embriagadora. Susurrante.Poco a poco fue entrando no sólo en casa…sino en la ofi, en mis bares after work; la mostraba entre mis amigos publicitarios…Y,decidí seguir pagando por ella. No me importaba que su caché aumentara. También lo que ella me ofrecía. Me aportaba estatus, un estilo…Poder. Imagen. Una posición.

Había sucumbido a la fruta prohibida.

Una historia de amor; una más. Una historia entre el hombre y una marca bien construida. Una historia entre el hombre y una marca comercial con una estrategia de marketing y publicidad bien elaborada; un diseño, un packaging, un envoltorio cuidados al mínimo detalle; una marca que hemos dejado entrar en nuestra vida porque ha entrado sin machacar, sin repetirse, con respeto y sin mentir. Una marca con un producto excelente acompañada de una comunicación diez.

Son las marcas del presente y futuro. Aquellas que no pagan por hacerse ver, sino que, al contrario, pagamos a gusto por tenerlas a nuestro lado. Son marcas que enamoran. Marcas ante las que decimos…I LOVE YOU

 

MARKETING EXPERIENCIAL: EL CASO DE ZARA EN DONOSTIA

4500 metros cuadrados; 4 plantas; varias pasarelas; espacios abiertos; así será el nuevo Zara del centro de San Sebastián; un edificio al servicio de la experiencia del usuario; para los amantes de la moda y el estilo. Es el nuevo concepto de megastore que el Grupo Inditex empezó a implantar en Nueva York y que ahora traerá a la capital guipuzcoana. El antiguo mercado dejará de ser conocido como tal y será monopolizado por el imperio Inditex.

 

Las estrategias de marketing de las grandes marcas van evolucionando con el tiempo, y este es un claro ejemplo de ello. Además de los clásicos planes de comunicación donde se apuesta por la publicidad masiva en diferentes medios pagados (que siguen siendo, a pesar de las críticas, altamente efectivos, por cierto) las empresas están empezando a “comunicarse” de manera no invasiva ni intrusiva con la sociedad. De este modo, nos abren sus acogedoras casas (tiendas), con diseños atractivos y cautivadores; nos invitan a entrar, a degustar su producto, a probarlo…No nos ordenan que entremos, sino que entramos por propia iniciativa, nos permite preguntarle, catarle…Sencillamente, se compra una casa a tu lado, se convierte en tu vecino y te invita a que entres. Y a que dialogues con él.

En Donosti en concreto, el corazón de la ciudad ha sido “comprado” por el Grupo de Amancio Ortega. La calle Fuenterrabia, la Avenida, la calle Loiola y el Mercado están copados por el imperio Inditex. Tiendas, salones y locales sugerentes concebidos para el disfrute de la experiencia de usuario.

En definitiva, un marketing basado en el contenido y la experiencia y que tiene al cliente en el centro de su estrategia. Desde aquí, animamos a todos los comercios, también aquellos que piensan que son demasiado pequeños para implantar planes estratégicos, que apuesten por cuidar la estética y el diseño de sus espacios hasta convertirlos en verdaderos espacios de culto; auténticos museos donde pasar horas y horas. Sólo hace falta una actitud abierta a la comunicación; confianza en que el marketing puede ayudar de manera decisiva para su supervivencia y crecimiento.

 

MÁS ALLÁ DEL MARKETING DIGITAL

Marketing Digital

Asistimos a una proliferación de empresas especializadas en marketing digital, online, redes sociales, … Las agencias, perdidas y desorientadas ante la revolución que está sufriendo el sector, hemos apostado por hacernos “especialistas” en el mundo digital.

Sin embargo, nosotros, que nos dedicamos precisamente al posicionamiento, no podemos perder el norte, el rumbo. Las agencias debemos “vender” aquello que mejor sabemos hacer: las ideas; ideas creativas, rompedoras y que ayuden a nuestros clientes a captar la atención, ganar notoriedad y seducir a sus stakeholder.

Ahora bien; ¿significa esto dejar de lado y obviar la revolución digital? En absoluto. Las herramientas de la nube han de ser instrumentos para llegar a las diferentes comunidades donde se encuentran las personas con las que quiere dialogar la marca; nosotros, las agencias, tenemos que empaparnos de las posibilidades que ofrecen las redes sociales, la world wide web, las tablets, el mobile marketing…Y seguir aplicando las técnicas de investigación de siempre para saber dónde se encuentra, qué hace, qué consume…ese público al que queremos llegar.

Pero, por encima de todo, hemos de volver a la esencia; tenemos que saber que nuestro fuerte son las ideas creativas al servicio de la marca; una marca que comunicaremos a través de los mejores medios; bien online, bien offline.

 

SNACKABLE CONTENT: EL “MARIANITO” COMO ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN

 

El finde empieza el viernes al mediodía, momento en el que muchas empresas deciden despedir la semana con un pequeño “piscolabis”; alguna aceitunita, el marianito…¡Vamos; el típico aperitivo que nos prepara para dos días de relax y desconexión! La comida no es abundante en cantidad, pero sí es rica y placentera; la duración tampoco excede la hora del almuerzo, pero dura lo justo para que te quedes con ganas de más. Abre el apetito, te deja buen sabor de boca y te permite terminar esta reunión a una hora prudente sin invadir tu vida privada.

Marketing-contenidos

Es este marianito, este aperitivo, lo que está imperando últimamente en el sector del marketing y  la comunicación publicitaria. Una vez asumido y certificado el reinado del marketing de contenidos, el “snackable content” se erige como una tendencia al alza; pequeñas piezas de comunicación creadas por las agencias basadas en contenido interesante; atractivos y seductores vídeos de 45 segundos, un tuit de 140 caracteres (si quieres más, te dejo el link), una canción en Youtube, una foto en Instagram, una recomendación en Facebook…

Contenidos, todos ellos, que no interrumpen, que invitan a más, que te dejan con la miel en los labios…Al igual que ese marianito de viernes que preconiza el primer finde de primavera.

¡Buen finde!

 

El auge de las marcas blancas

¿No llevamos ya bastantes años hablando de la emergencia de las marcas blancas?

Al principio esta amenaza surgió porque las marcas blancas ofrecían
 un precio inferior que apelaba a los consumidores afectados en llegar a fin de mes. Más tarde, la amenaza fue 
que las marcas blancas invadían las propiedades y características de otras marcas, que perdían la propiedad exclusiva de un color, un logo o una forma. Y, más recientemente, la amenaza se ha multiplicado porque los consumidores ya no se sienten avergonzados de comprar marcas blancas, ya que éstas han mejorado su calidad y los distribuidores han adquirido una imagen de “descuento chic” o “descuento inteligente”. Algunas marcas blancas incluso se han puesto de moda.

1. ¿Y qué va a pasar cuando pase la tormenta?

No nos confiemos, hay que trabajar la lealtad y fidelidad del consumidor. Cuando la coyuntura haya mejorado, los cada vez más infieles consumidores volverán a mostrar su infidelidad antes con aquellas marcas que le hayan aportado menos. Hay que fidelizarlos apoyándonos en estrategias a largo plazo que se traduzcan en productos cada vez más relevantes para el consumidor.

2. Colorear la marca blanca

Se acabaron los tiempos en los que lo pobre y lo barato definían una estrategia encaminada a recortar costes como apuesta principal de negocio. Dejemos de hacer sentir mal al consumidor comprando productos mal diseñados, mal envasados y pobremente presentados. Nos lo pagará con el desprecio y la indiferencia en cuanto la situación mejore.

3. No sólo es el qué, sino el cómo y el dónde

Nunca las marcas blancas han tenido una oportunidad tan idónea como la actual para invertir en la mejora de la experiencia de marca. Una buena experiencia de marca no sólo 
se reduce a un producto de buen precio, sino a un local bien pensado, bien iluminado, diseñado con cuidado, con una buena distribución del espacio, etc. Sois los dueños de la casa donde vive la marca, hagamos entonces que el entorno resalte el producto que ofrecemos. Todo suma, todo es experiencia de marca.

4. Hay vida más allá de los lácteos

Ya sabemos en qué somos imbatibles. Ahora le toca el turno a productos a los que todavía se les puede obtener más beneficio. Todavía existen frenos a la hora
 de ofrecer a unos invitados un refresco 
de cola, una cerveza o un whisky con marca de distribución. A igualdad de calidad, la exposición “social” del pack 
sigue suponiendo trabas que afectan al comportamiento y al tipo de imagen y estatus que proyectamos hacia los demás. Una tarta helada o una tarrina de helados de marca blanca tienen mucho terreno que ganar a las marcas más conocidas de fabricante. Las marcas con las que logremos fidelizar al consumidor ahora, serán marcas con valor añadido en el futuro.

 

 marca blanca

 

5. No vale copiar

La estrategia del “yo también” puede enviar mensajes de inseguridad, de sucedáneo, de “no tan bueno” como el original. El cliente quiere más, espera más. Ha llegado la hora de vestirnos mejor, de crear estilo, nuestro propio mundo visual, algo de lo que nos podamos ir apropiando paulatinamente y que hará que en el futuro nuestra marca vuele por sí sola.

 

 

Aún se auguran buenos tiempos para las marcas bancas. En un momento económico desfavorable la variable precio va a seguir siendo clave a la hora de la toma de decisiones. Pero, llegarán los días en los que la tranquilidad volverá al bolsillo de los consumidores, por lo que este es el momento adecuado para trabajar las marcas blancas en ámbitos dónde no se han hecho esfuerzos: diseño, comunicación, etc. y coger ventaja. En cuanto a las grandes marcas comerciales, la reacción ya se ha visto. Han reaccionado estratégicamente comunicando que no “producen” o “fabrican” para otras marcas, en clara alusión a lo que está ocurriendo con las marcas blancas.